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Montessori y la ciencia

¿Una educación Montessori marca realmente la diferencia?

Los estudios científicos que tratan los efectos a largo plazo de una educación Montessori son alentadores. Además de los testimonios de los fundadores de Google, Sergey Brin y Larry Page, que declaran que la clave de su fructífera colaboración reside en su experiencia común como alumnos en un centro pre-escolar Montessori1, la investigación científica reconoce las ventajas a largo plazo de la educación Montessori.

Un estudio llevado a cabo en Milwaukee, Estados Unidos, señala que los niños y las niñas educados en escuelas Montessori entre los 3 y los 11 años tienen mejores resultados en las evaluaciones de matemáticas y ciencias que los niños educados en escuelas tradicionales2.

De hecho, los estudios sugieren que incluso pasar sólo un periodo corto en un ambiente Montessori puede tener efectos positivos a largo plazo, en especial para los chicos3.

Montessori y la neurociencia

En los últimos cien años ha habido un enorme avance en el conocimiento de nuestro cerebro, después de que María Montessori desarrollara su método educativo. ¿Puede este conocimiento ayudarnos a comprender por qué y cómo el método Montessori ayuda a los niños y a las niñas a aprender?

Sentimiento de eficacia personal y aprendizaje

A menudo se confunde el método Montessori con el tipo de educación que se imparte en otras escuelas y centros pre-escolares alternativos, donde en muchos casos no se sigue un programa determinado y no se exige a los alumnos que realicen tareas precisas.
Es importante señalar que los alumnos que siguen un programa Montessori no pasan el rato jugando o haciendo lo que quieran. El programa Montessori proporciona actividades claras que cubren las mismas materias que los programas tradicionales. Los alumnos trabajan con esas actividades y el monitor o “guía” revisa atentamente su progreso. Sin embargo, tienen mayor libertad que los alumnos de las escuelas tradicionales a la hora de decidir el momento en que trabajan. Pueden decidir que ese viernes al mediodía no van a hacer matemáticas, o que quieren hacer una pausa para hablar tranquilamente con un compañero. El guía vela sobre todo eso y los estudiantes son acompañados y apoyados en su trabajo si tienen dificultades.
Esto tiene como objetivo proporcionar a los alumnos el sentimiento de que ellos controlan su aprendizaje. Los alumnos no son libres de hacer lo que quieran pero pueden elegir entre diferentes alternativas. El poder de elección es muy importante y da a los alumnos el sentimiento de que ellos están al mando, hecho que está demostrado ser esencial en el proceso de aprendizaje4.

Movimiento y aprendizaje

executive fonctionAl igual que Jean Piaget, uno de los psicólogos más relevantes de la etapa de la infancia, Maria Montessori pensaba que durante la infancia el desarrollo mental depende del movimiento y de la acción. Ella creía que animar a los bebés a moverse y a comunicarse con su entorno mejoraba sus capacidades. En los modelos educativos tradicionales, apenas se demanda movimiento, y en general los alumnos forman un grupo inmóvil concentrado alrededor del educador. Según varios estudios sobre el movimiento en la escuela, los niños en centros pre-escolares Montessori pasan más tiempo en movimiento que en las escuelas tradicionales5.

Los estudios sugieren que animar al movimiento desde una edad temprana es beneficioso para el niño. Los bebés animados a comunicarse activamente con su entorno y a los que se da la oportunidad de utilizar instrumentos como manoplas de velcro para coger objetos, poseen un dominio del espacio mayor que los niños que no han tenido esta oportunidad.

Incluso niños muy pequeños (3 meses) que han sido animados a comunicarse con su entorno son más habilidosos para reconocer una intención en las acciones de los otros6. Este descubrimiento se apoya en investigaciones sobre el cerebro gracias a las cuales se ha descubierto la existencia de neuronas espejo en el córtex premotor. Estas neuronas presentan una actividad cuando un sujeto efectúa una acción particular y cuando el sujeto ve la misma acción realizada por otra persona7. El estudio citado anteriormente, donde a los niños se les pone manoplas de velcro, sugiere que estos desarrollan su capacidad de realizar una acción intencionada (por ejemplo, tender la mano para coger un objeto) en el momento en que perciben la misma acción en otra persona. En consecuencia, parece lógico suponer que animar a los bebés a comunicarse con su entorno les ayuda a aprender más rápido que si sólo lo observan.

Funciones ejecutivas y Montessori

Las funciones ejecutivas nos permiten manipular las ideas mentalmente. Nos permiten tomar tiempo para pensar antes de actuar cuando nos encontramos ante una novedad o imprevisto. Nos ayudan a resistir tentaciones que nos rodean y a concentrarnos en nuestros objetivos. Las funciones ejecutivas forman parte de una familia de procesos mentales cerebro-espinales necesarios para la concentración y la atención en situaciones donde nuestro “autopiloto” –instintos e intuiciones- son insuficientes o inútiles.
En general, se admite que las principales funciones ejecutivas pueden clasificarse en tres categorías: inhibición, memoria de trabajo y flexibilidad cognitiva. Cada vez estas funciones son más reconocidas como esenciales para el éxito escolar y la vida, hasta tal punto que en aquellos en las que las funciones ejecutivas no están desarrolladas lo suficiente se les puede diagnosticar erróneamente un déficit de atención u otras dificultades de aprendizaje.
El término “funciones ejecutivas” no existía en la época en que la Dra. Montessori investigaba sobre el aprendizaje de los niños. Sin embargo, la educación Montessori ayuda a desarrollar las funciones ejecutivas de muchas maneras. Los centros Montessori sólo tienen un ejemplar de cada actividad, así que los niños tienen que aprender a esperar. Las actividades se llevan a cabo en mesas bajas o en alfombras en el suelo. Los niños deben ir a buscar el material que se encuentra en estanterías y, para ello, pasar el laberinto que forman los otros niños ocupados en sus propias actividades. Esto hace que los niños desarrollen su memoria de trabajo y deban evitar distraerse con lo que hacen los otros niños. A esto se añade que las actividades se realizan de forma repetida y combinadas con otras actividades. Los niños trabajan en grupo y se explican las tareas mutuamente, lo que contribuye a su flexibilidad cognitiva. En efecto, las investigaciones sugieren que los niños de 5 años que habían asistido a centros pre-escolares Montessori mostraban mayor flexibilidad cognitiva que los que habían asistido a escuelas tradicionales8

Gestión de tiempo y satisfacción

La jornada escolar puede resultar larga, sobre todo si las tardes están llenas de deberes o si hay que estudiar para controles y exámenes. En las escuelas Montessori, los deberes están en general limitados. La Dra. Montessori pensaba que no tenía ningún sentido imponer en casa lo que no se imponía en la escuela. Como hemos visto, los alumnos Montessori tienen tanto éxito o más en las evaluaciones de sus grupos de edad y ello sin que se les impongan deberes en casa. Es interesante señalar que según diversos estudios, los alumnos Montessori pasan más tiempo realizando actividades escolares que los alumnos de escuelas tradicionales, que normalmente pasan más tiempo realizando actividades recreativas y sociales. Quizás sea aún más sorprendente señalar que los alumnos de escuelas Montessori son más propensos a percibir a sus compañeros de clase como amigos que los alumnos de las escuelas tradicionales9.

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A partir de observaciones científicas, la Dra. Montessori creó un programa centrado en el niño. En vez de centrarse en la formación del educador, ella desarrolló un ambiente que ayuda al niño a aprender mediante un proceso de descubrimiento y autocorrección. La investigación científica actual es favorable al trabajo original de la Dra. Montessori y nos ayuda a comprender mejor por qué su programa es tan beneficioso para los niños y su dominio de las competencias y, sobre todo, para el desarrollo de una pasión continua por el aprendizaje y la innovación.

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La educación es un proceso natural realizado por el niño y no se adquiere escuchando palabras, sino mediante las experiencias del niño en su entorno” – Maria Montessori.

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  1.  https://www.youtube.com/watch?v=0C_DQxpX-Kw
  2. Dohrmann, K. R. (2007). Outcomes for students in a Montessori program. Rochester, NY: Association Montessori International/USA: Retrieved July, 8, 2007
  3.  Lillard, A. S. (2005). Montessori: The science behind the genius. Oxford University Press. Page 35.
  4.  Allen, R. & Waldman, C. (2010). High-Five Teaching, K-5: Using Green Light Strategies to Create Dynamic, Student-Focused Classrooms. Corwin
  5. Pate, R. R., O’Neill, J. R., Byun, W., McIver, K. L., Dowda, M., & Brown, W. H. (2014). Physical Activity in Preschool Children: Comparison Between Montessori and Traditional Preschools. Journal of School Health, 84(11), 716-721.
  6. http://web.mit.edu/course/other/i2course/www/devel/wco.pdf
  7. Kandel, E. R. (2013). Principles of neural science. New York: McGraw-Hill.
  8. Lillard, N. Else-Quest,Science 313, 1893 (2006).
  9. Overview of Research on Montessori Education: An Evidence-Based Curriculum“, taken from https://amshq.org/Publications-and-Research/Research-Library/Position-and-White-Papers. Accessed on Friday 12 June 15